La distancia no lo es todo en la ruta: La importancia de los tiempos de parada en la logística de última milla

La distancia no lo es todo en la ruta: La importancia de los tiempos de parada en la logística de última milla

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Para optimizar una operación última milla, obtener rutas eficientes que minimicen la distancia recorrida, es fundamental. Esto conlleva habitualmente una disminución de los costos variables como el consumo de combustible, desgaste de neumáticos y costos asociados a mantenciones. 

Sin embargo, se pueden lograr eficiencias incluso mayores si es posible disminuir la cantidad de vehículos requerida para realizar las entregas. Ahora bien, para esto, no es únicamente relevante la minimización de distancias recorridas, también es relevante optimizar el tiempo total de ciclo de los vehículos. Acá incide por un lado, el tiempo de viaje entre puntos de despacho, y por otro, los tiempos de parada en cada uno de los puntos de entrega. 

Aunque estos tiempos de parada pudieran parecer menos relevantes a primera vista porque el vehículo está detenido, la realidad muestra que pueden ser críticos para lograr una eficiencia global en la logística de última milla.

Para comenzar ¿Qué entendemos por tiempos de parada?

Son los tiempos durante la ejecución de una ruta que se destinan en la entrega de los productos a los clientes. Generalmente el foco habitual de los planificadores está en optimizar los traslados entre clientes de la rutas de despacho, sin embargo en Routing hemos evidenciado que los tiempos de parada pueden llegar a ser igual o incluso más significativos que los tiempos de viaje, tomando habitualmente entre 1/3 a 2/3 del tiempo total de la ruta. Es por esto que se vuelve necesario comenzar a:

  1. medirlos, 
  2. identificar los principales factores que caracterizan su extensión, 
  3. proyectarlos de la mejor forma posible para planificaciones futuras, 
  4. implementar medidas para tratar de reducirlos
  5. y gestionar aquellos casos que tengan desviaciones significativas respecto a lo planificado.

¿Cómo puedo medirlos?

A partir de la utilización inteligente de trackpoints y eventos de celulares de conductores y GPS de camiones, es posible recolectar esta información en tiempo real. Concretamente, es posible hacer esto con la plataforma Routing, aprovechando su aplicación mobile para conductores.

¿Qué factores habitualmente influyen en los tiempos de parada?

Tipo y cantidad de carga: 

El tamaño y tipo de carga puede ser un factor determinante en el tiempo de parada debido al esfuerzo requerido en maniobras y el uso de herramientas adicionales para realizar las entregas al cliente. Bajo esta misma lógica, la cantidad de paquetes a descargar habitualmente tiene una relación directa con el tiempo de demora de la descarga.

Tipo de cliente:

Invitamos también a considerar que el tiempo de parada puede variar dependiendo del cliente final. Por ejemplo, despachos destinados a grandes empresas del retail pueden suponer altos tiempos de espera debido a la gran cantidad de proveedores que en cierto periodo del día pueden llegar a generar una fila de atención que alarga los tiempos de parada.

Entorno geográfico:

Se debe tener en cuenta que ciertos destinos pueden dificultar la rapidez de las entregas en el punto de despacho. Por ejemplo, suele ocurrir que al hacer entregas en el centro de una ciudad se tiene menos espacio para maniobrar y manipular la carga, sumado al hecho que incluso resulta dificultoso encontrar estacionamiento, sobre todo si se toman en cuenta variables como el tráfico.

Trámites administrativos:

Existen diferentes  protocolos que pueden influir directamente con los tiempos de parada, como por ejemplo la firma de guías de despacho, facturas, pagos o revisiones de la mercadería que se está entregando. Considerar y estimar estos tiempos puede ser fundamental para calcular de mejor manera los tiempos de parada reales de tu operación.

¿Por qué es relevante proyectarlos de manera certera?

Al tener en cuenta las variables anteriormente descritas se puede planificar y optimizar el tiempo total en ruta (tiempo de ciclo), tratando de minimizar la cantidad total de vehículos requerida. Si bien siempre existirán contingencias, una mayor precisión en la estimación de tiempos de parada, permitirá una mayor eficiencia, y una mayor probabilidad de entregar exitosamente todos pedidos planificados. Como las variables a considerar son múltiples y se modifican a lo largo del tiempo, Routing ha desarrollado un Sistema de Predicción de Tiempos de Parada (STP), para abordar este desafío. Si tienes consultas al respecto, para ver si aplica a tu operación, contáctanos acá.

¿Qué puedo hacer para tratar de reducirlos?

Existen casos en que una buena comunicación con el cliente final podría contribuir a disminuir los tiempos de entrega, por una reducción de los tiempos de espera al llegar donde el cliente. Por ejemplo, Routing cuenta con cinco canales distintos de información al cliente final, siendo cada una atractiva para distintos modelos de negocio.

¿Qué gestiones adicionales puedo hacer?

Una vez que ya tengas completa trazabilidad de los tiempos de parada históricos, buenas estimaciones de tiempos de parada para planificaciones futuras, y alertas de desviaciones significativas en tiempo real, es posible gestionar oportunamente tiempos de parada excesivos, buscando disminuirlos para tener menores tiempos de ciclo. Algunos ejemplos de esto son la coordinación de una prioridad de atención frente a otros proveedores; la instalación de equipamiento que permita una descarga más ágil o el preproceso de documentos administrativos que aceleren las validaciones de los conductores en terreno.

¿Cómo podemos ayudarte?

Si crees que no tienes resuelto alguno de estos 5 tópicos claves asociados a los tiempos de parada, te invitamos a conversar con nosotros para explorar posibles soluciones que permitan llevar tu operación logística al siguiente nivel.

 

Segundas vueltas en la operación: Cómo impactan en la eficiencia logística

Segundas vueltas en la operación: Cómo impactan en la eficiencia logística.

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¿En qué consisten las segundas vueltas? ¿Cuáles son las restricciones más comunes a las que se ven enfrentados los planificaciones de rutas de despacho?

Te invitamos a leer la siguiente nota en donde haremos una reflexión acerca de las segundas vueltas y su impacto silencioso en la última línea de tu negocio.

Cuando hablamos de despachos de última milla de carga, hemos visto –en varias oportunidades– que las empresas realizan vueltas múltiples, y esto puede comprometer la eficiencia del servicio y el total costo de operación.

Pero ¿Qué son las segundas vueltas y por qué generan ineficiencias?

Las segundas vueltas son una práctica habitual que tienen muchas empresas principalmente para aprovechar al máximo los tiempos en que se tienen disponibles los vehículos y conductores e incluso de reducir flota.

El término de segundas vueltas (y terceras, cuartas, etc) se utiliza cuando se les asigna más de una ruta de despacho a los vehículos en un día o jornada de trabajo. Siendo cada vuelta compuesta por las rutas que atienden que demandan el despacho de los productos.

Hasta aquí todo bien. El problema ocurre cuando se desaprovechan oportunidades de hacer los despachos con rutas más largas, las que presentan ahorros directos en la cantidad de kilómetros totales y utilizan mejor el tiempo de la jornada laboral.

En la imagen, se puede ver un ejemplo donde a la izquierda se tienen dos rutas asignadas a un vehículo mediano que en suma requiere de 45 kilómetros para realizar las entregas. Por otra parte, para estos mismos clientes, usando un vehículo más grande se logra hacerlo en 30 kilómetros, lo que es un ahorro del 50%.

Adicionalmente, se tiene que hay un ahorro en tiempo ya que el vehículo grande solo debe ser cargado una vez, mientras que el mediano debe retornar a ser cargado en cada vuelta. Sumado a esto, y a que muchas empresas pagan a sus transportistas por la cantidad de vueltas o kilómetros recorridos, es que reducir la cantidad de vueltas va directamente alineado con la reducción de costos.

Restricciones: ¿Por qué no es tan fácil obtener operaciones sin segundas vueltas?

En algunos casos estas segundas vueltas se deben a una falta de planificación del sistema logístico o simplemente por la costumbre de que “siempre lo hemos realizado así”. Ejemplos de estos hay varios, pero una de las más comunes es la regla de la “cantidad máxima de clientes por ruta”, las cuales comúnmente se originan en operaciones que no cuentan con sistemas de optimización de rutas y deben hacer la planificación manualmente mediante planillas.

Este tipo de reglas por lo general genera una serie de ineficiencias ya que limita artificialmente el número de puntos que puede tener una ruta, aumentando fuertemente el número de segundas vueltas necesarias y el costo total. Por lo mismo, siempre recomendamos derribar estos mitos mediante pilotos o simulaciones de una operación sin esta restricción que muestran que es posible operar de una forma más eficiente.

Sin embargo, cuando nos planteamos hacer más eficiente nuestro sistema operacional, hay que considerar que también existen diferentes restricciones que hacen que las empresas utilicen estas segundas vueltas de forma justificada. Aquí te explicamos dos de las más comunes:

  • Tamaño de flota de vehículos:

    Esta restricción ocurre cuando contamos con una flota de capacidad limitada que no nos permite trasladar la carga en una sola vuelta que ocupe toda la jornada de trabajo, lo que hace necesario recurrir a dar más vueltas por vehículo.

Para esto, siempre es útil recordar que una ruta se puede “llenar” tanto por carga (kilos o volumen), como por tiempo. Esto implica que vehículos pequeños o jornadas laborales reducidas limitan la cantidad de clientes y tiempo en el que se pueden despachar, generando rutas más cortas y por ende un mayor número de segundas vueltas.

  • Ventanas de tiempo en clientes:
    La restricción de ventanas de tiempo es la exige que ciertos clientes sean visitados solo en horarios específicos (ej. entre 10:00 – 12:00 AM). Con esto, se pueden dar casos en los que, al momento de planificar rutas, sea más difícil juntar clientes cercanos dado que por ejemplo unos tienen ventanas horarias en la mañana y otros en la tarde, lo que fuerza a realizar más vueltas para atenderlos.

En la flexibilidad está la eficiencia

Si la restricción es que el tamaño de tu flota no te permite disminuir tu cantidad de vueltas, es recomendable evaluar si la flota es la adecuada para la operación logística, ya que un mix óptimo de vehículos se podría traducir en una reducción importante en la cantidad total de rutas necesarias.

Por otro lado, en cuanto a las ventanas horarias, recomendamos gestionarlas correctamente con los clientes y el equipo comercial, ya que esto permitirá dar más libertad a la optimización logísticas, reduciendo por lo general el número de vueltas totales.

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 Si estás interesado en conocer más sobre este tema, te ofrecemos apoyo experto de la mano de nuestro equipo de consultoría con el proyecto de dimensionamiento de flota junto al servicio de planificación de rutas que optimiza la operación diaria de tu negocio ¡No dudes en contactarnos!