Logística y sustentabilidad: El desafío operacional para el cuidado del medioambiente

Logística y sustentabilidad: El desafío operacional para el cuidado del medioambiente

Hoy en día el cuidado del medioambiente se ha vuelto imprescindible para combatir los efectos de la contaminación y la preservación de la vida terrestre. Es por esto que, actualmente, tanto para las personas como para las organizaciones, es un deber tomar responsabilidad en la búsqueda de soluciones que sean un aporte para esta realidad.

En el mundo de la logística, este tema no es indiferente, puesto que existen ciertas variables que pueden gestionarse para guiar el rubro hacia un camino sostenible.

En esta nota te explicaremos la relación existente entre la logística y la sustentabilidad, y cómo su rol puede ser un agente clave en la reducción de la huella de carbono.

Logística sustentable ¿En qué consiste?

También conocida como “logística verde”, consiste en un conjunto de políticas y medidas orientadas en la reducción del impacto medioambiental que ejercen las operaciones de este rubro, visto desde los procesos de transporte y distribución.

La incorporación de hábitos conscientes, no solo trae beneficios a nivel ecológico, sino que también va de la mano de la eficiencia y la utilización inteligente de recursos, lo que se ve reflejado en un mayor ahorro de costos de la operación.

Según un estudio realizado por Accenture y UN Global Compact, las cadenas de suministros generan el 60% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, una cifra preocupante que hace que esta área se convierta cada vez más en protagonista y que da pie a la creación de políticas y estrategias de sustentabilidad que se imponen en la industria.

Optimización de rutas en la última milla para una logística sustentable

Una práctica que suele verse en algunas empresas, es que sus procesos de generación de planes de transporte para la última milla se hacen de forma manual, en vez de inclinarse por la optimización con la ayuda de herramientas innovadoras y automatizadas.

El uso de tecnologías para la optimización de rutas, además de ayudar a reducir costos y hacer más eficiente la operación, es fundamental para reducir segundas vueltas y hacer un uso eficiente de los recursos o ejecutar técnicas más avanzadas como la calendarización y zonificación, conceptos en los que hemos profundizado en notas anteriores. 

Gracias a estos beneficios se hace posible la disminución de kilómetros transitados y las empresas tienen la oportunidad de ser un real aporte para la protección del ecosistema al emitir una menor cantidad de CO2. 

Routing: Nuestro aporte a este meta

En Routing, nuestra misión es lograr una industria logística limpia, eficiente y de excelencia al servicio de la sociedad. Gracias a nuestra plataforma operativa Routing Planners hemos logrado disminuir hasta un 20% el uso de flota de nuestros clientes y reducir más de 1.000.000 de km recorridos, equivalentes a -25 vueltas anuales a la tierra. 

¿Crees que tu operación de última milla está comprometida con el cuidado del medioambiente? 

Te invitamos a conversar con nosotros sobre los caminos que puedes tomar para implementar nuevas prácticas que te ayudarán a estar involucrado en el desarrollo sostenible.

¿Por qué los ruteadores clásicos de carga no sirven para el traslado de pasajeros?

¿Por qué los ruteadores clásicos de carga no sirven para el traslado de pasajeros?

Cuando hablamos de logística de última milla, nos acostumbramos a pensar en el despacho de pedidos desde el centro de distribución hasta su destino, el cual viene acompañado por sistemas diseñados para hacer seguimiento, monitoreo y control de este proceso para asegurar el cumplimiento de un servicio de entrega de calidad. Sin embargo, este servicio no solo aplica para el movimiento de carga, sino que también se puede aplicar en empresas que realizan traslados de pasajeros.

Desde el 2020, año marcado por la crisis sanitaria, ha existido un alza con respecto al transporte de personas, que surge de la necesidad de viajes personalizados para resguardar su salud y seguridad. Hoy en día la importancia de este beneficio se ha vuelto un estándar en muchos rubros y que se puede interpretar como la preocupación que, por ejemplo, las empresas tienen por el cuidado y bienestar de sus trabajadores.

Es importante tener en cuenta que las necesidades de un cliente final al que recibe un producto no son las mismas a las de  una persona que se traslada. Hay consideraciones que únicamente responden a su transporte. Por eso es importante preguntarnos, ¿Qué es lo que esperan los usuarios de esta experiencia?

Puntualidad: un factor relevante

A nadie le gusta llegar tarde. Se debe  entender que las personas poseen un motivo para llegar a un lugar específico. A diferencia de los paquetes, las personas perciben el tiempo total en el vehículo y tienen compromisos en su lugar de destino, por lo que se manifiestan instantáneamente ante cualquier situación de atraso prolongado o irregularidad. 

Por ejemplo, has pensado alguna vez en ¿Cuál sería el impacto de que un piloto no llegue a tiempo a su vuelo, o que un médico se atrase a una cirugía?

En el primer ejemplo, el costo puede ser muy alto tanto para los pasajeros, que deberán reprogramar sus vuelos, como para la aerolínea en términos de credibilidad y de compensaciones que deberá asumir, mientras que en el segundo ejemplo las consecuencias pueden ser muy graves para el paciente debido al procedimiento clínico postergado. 

Por lo anterior, es fundamental para las empresas transportistas contar con las herramientas necesarias de planificación y ejecución de rutas que agilicen su servicio, asegurando viajes seguros, eficientes, puntuales y felices. 

Integración de datos para el desplazamiento de viajeros

En las integraciones clásicas con sistemas de ruteo de carga, los datos de compras de los clientes se cargan en plataformas para su posterior gestión y planificación. En cambio, para la planificación de rutas de pasajeros, es indispensable la carga de información que tiene que ver con recursos humanos de los colaboradores a movilizar. 

Por ejemplo, para planificar pasajeros se debe contar con información diaria del personal a movilizar, su punto de origen y destino y turnos de trabajo. Además se deben tener en consideración variables operativas como el ausentismo y vacaciones. De esta manera se tiene un flujo de datos constante que permite contar con información actualizada de los pasajeros a transportar y todas sus restricciones operativas. Solo con esta información es posible realizar una buena planificación que entregue un alto nivel de servicio a todos los pasajeros optimizando, a la vez, los costos logísticos. 

“Con Routing conectamos todos nuestros procesos operacionales y logramos mejorar un 20% la puntualidad”.

Alberto Murillo, Jefe de Operaciones ESACHS

En Routing te ayudamos a generar confianza y a perfeccionar la experiencia de viaje a través de una plataforma de planificación de rutas que hace que tus pasajeros lleguen a sus destinos a tiempo, incluso viajando el menor tiempo posible.

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¿Conoces los conceptos de zonificación y calendarización? Una estrategia que te permite reducir los costos de tu operación.

Cuando nos referimos a la planificación de última milla, son muchas las variables que deben gestionarse para asegurar el éxito de la operación, donde podemos clasificar algunas que benefician a las empresas encargadas de despachar, como también otras que impactan directamente a sus clientes finales.

Existe una solución llamada zonificación y calendarización, que al ser trabajada de forma óptima puede hacer más eficiente la experiencia de reparto y a la vez mejorar el nivel de servicio a los clientes.

En esta nota te explicaremos en qué consisten estos términos, por qué es importante aplicarlos, cómo pueden afectar a nivel operacional y cómo alcanzar ahorros de hasta un 20% en la operación de última milla.  

¿En qué consiste la zonificación y calendarización?

La zonificación consiste en ordenar y agrupar los puntos de entrega de los clientes en base a su ubicación geográfica, mientras que la calendarización es la asignación de patrones de días de atención a estas mismas zonas (ejemplo. lunes y jueves se va al sector sur de la ciudad). Su objetivo, y a la vez desafío, consiste en generar una zonificación que logre aplanar la demanda de los pedidos semanales y distribuir la capacidad ociosa de vehículos por día, obteniendo la eficiencia logística deseada.

Si bien el uso de zonificaciones es algo que se usa en varias empresas logísticas, es común ver que por lo general no se asegura que se esté haciendo de manera óptima, lo que puede llegar a ser perjudicial para la operación diaria. 

Un ejemplo es cuando se tiene una operación donde se opera con 2 zonas y la demanda de pedidos se distribuye en tres diferentes localidades de la ciudad, dando cuenta que solo en un sector se acumula el 70% de la demanda, mientras que en los otros dos apenas suman el 30%. Esto significa que el requerimiento de camiones será muy distinto para cada zona y podría desnivelar la carga por día. Por eso es importante preguntarnos ¿La zonificación que se implementó está generando un aplanamiento en el uso de vehículos?

Beneficios: ¿Por qué es importante?

Ya hemos hablado lo importante que es contar con zonas que generen un aplanamiento en el uso de vehículos, y a continuación detallamos los principales beneficios que generan: 

  • Menos kms recorridos: Al asignar un conjunto de clientes en una zona específica, los conductores realizan repartos en diferentes puntos dentro de un radio acotado, lo que se traduce en una disminución de las distancias recorridas y menores costos operacionales en combustible, neumáticos, mantenciones, entre otros.
  • Disminución en costos de transporte: Como mencionamos anteriormente, una reducción de la distancia recorrida hace que los vehículos tengan más tiempo de su jornada dedicada a repartir productos y que se necesite una menor cantidad de rutas y vehículos para concretar las entregas, permitiendo así ahorrar los costos de transporte.
  • Mayor certeza en promesa de entrega: Sin contar con zonas y patrones de entrega claros, es más difícil dar certeza a los clientes en el día de entrega. Con una zonificación y calendarización definida el cliente podrá visualizar al momento de la compra, en base a su ubicación, las opciones de día posibles en los que tiene disponible el despacho. 
  • Operación más estable y aplanada (mejoras hacia el CD): Contar con un aplanamiento de los días peak de la demanda semanal en base a una zonificación de entregas por día, no solo trae beneficios en la ejecución de rutas, si no que también cumple un rol fundamental para que los mismos operarios del centro de distribución puedan tener más clara y estable sus labores de picking y preparación de pedidos hacia las distintas zonas en cada uno de los días de la semana. 

En el caso del e-commerce, la elección del día de entrega que se propone al cliente es clave para acomodar la capacidad semanal que permite obtener eficiencias a nivel operacional y en el cumplimiento de la promesa de entrega.

Imaginemos el caso hipotético de alguien que decide comprar una bicicleta. En el momento de gestionar el envío de su pedido, se encuentra con distintas alternativas de fechas para concretar la entrega, ofreciendo posibilidades desde las 24 horas de comprado el producto, como los siguientes días de esa semana. La persona posiblemente no necesita con urgencia la bicicleta, pero al ofrecerle una opción rápida y atractiva, puede pensar ¿Por qué no? Y pide la bicicleta para 24 horas.

Es así como la persona se programa para recibir el pedido, pero ocurre que la bicicleta no llega a destino el día prometido. En ese instante nos damos cuenta que su pedido complicó más la poca capacidad de despachos que la tienda tenía disponible al día siguiente de la compra.

¿Cómo la empresa pudo haber evitado prometer un día en el que no podía cumplir? Además de simplemente no ofrecer opciones riesgosas, existen estrategias que funcionan como incentivo para que el comprador elija un día donde la capacidad ociosa sea mayor y pueda estabilizar la demanda de la semana. Una de ellas es incentivar ciertas fechas de despacho en base a su ubicación geográfica, proveniente de una zonificación, mediante la ganancia de puntos acumulables. Otra manera es comunicar que, si se escoge una fecha específica, el comprador estará contribuyendo a un servicio más amigable con el medioambiente.

Caso de éxito:

Finalizamos la nota con un caso real de éxito de un cliente del rubro alimenticio que, como se aprecia en la imagen, contaba con una operación sin zonificación en la que ellos indicaban que prácticamente “todos los días vamos a todas partes”, y esto se traducía en que necesitaban más de 60 camiones para cubrir su demanda semanal.  

Tras estudiar el comportamiento de sus clientes y revisar varias zonificaciones posibles junto al cliente, el equipo de consultorias de Routing propuso una zonificación y calendarización que logró reducir el uso de aproximadamente 20 camiones. Tras su implementación el cliente informó una disminución real de un 23% en sus costos totales mensuales de su operación de última milla.

En Routing te apoyamos en la creación de calendarios de entrega, con el objetivo de aprovechar al máximo la capacidad instalada, brindar una red eficiente y asegurar un nivel de servicio óptimo.

Ventanas horarias: ¿Cómo impactan en la eficiencia de las operaciones logísticas?

Ventanas horarias: ¿Cómo impactan en la eficiencia de las operaciones logísticas?

En base a nuestra experiencia, hemos visto que en ocasiones anteriores, existen variables que juegan un rol importante en la reducción de costos de las operaciones de última milla, ya sea limitando el tiempo de ciclo a través de una mayor precisión en la estimación de los tiempos de parada, o -como se cree más importante- disminuyendo las distancias de rutas recorridas. 

Sin embargo, eso no es todo lo que los servicios de despacho tienen al alcance para hacer una planificación de rutas más eficiente. Existe un tipo de restricción que habitualmente debe ser considerada para concretar las entregas de manera exitosa: nos referimos a las ventanas horarias.

En esta nota te explicaremos qué son las ventanas horarias, de qué forma afectan en la eficiencia de las entregas y cómo gestionarlas para obtener una planificación de rutas que mejore el nivel de servicio y la experiencia de los clientes.

¿En qué consisten las ventanas horarias?

Las ventanas horarias corresponden a una restricción de bloques horarios de tiempo limitado en que los clientes puedan recepcionar sus pedidos. Por ejemplo un restaurante probablemente solo pueda recibir pedidos de sus proveedores durante la mañana, antes que lleguen los clientes para no afectar la atención de estos últimos, o un almacén pequeño quizás está cerrado durante la hora de almuerzo, por lo que no podría recibir mercadería durante ese lapso de tiempo. Otro ejemplo común ocurre cuando una persona hace una compra en un E-Commerce y elige un bloque horario para recibir sus productos (i.e. mañana entre 09:00 AM y 11:00 AM). 

En todos estos casos, el cliente elige rangos horarios específicos y más acotados que “algún momento del día”, lo que sin duda le entrega mayor comodidad y flexibilidad para recibir el pedido. 

Sin embargo, estas mismas ventanas horarias, presentan un desafío operacional, tanto en el uso eficiente de los recursos como en el cumplimiento de los horarios prometidos.

¿Cómo impactan las ventanas horarias en la última milla y en el nivel de servicio?

La principal dificultad de la planificación con ventanas horarias en contraste a una sin, se da cuando hay dos o más clientes muy cercanos geográficamente, pero que presentan ventanas de atención lejanas en el día. En estos casos, ambos clientes no podrían ser atendidos consecutivamente a pesar de estar muy cerca en términos de distancia, lo que genera una operación menos eficiente.

Ahora bien, quedémonos con el ejemplo de la persona que compra en un E-Commerce, y agenda el despacho de sus productos para mañana entre las 09.00 y las 11.00. Puede ser interesante contrastar esta situación con el caso en que no hay ventana horaria. Claramente, será mucho más fácil y eficiente el despacho de la entrega (especialmente en una operación de última milla que tenga varios puntos de entrega por ruta). El problema es que la persona habría tenido que estar disponible para la recepción del pedido durante todo el día, por lo que claramente habría habido una merma significativa en el nivel de servicio. 

Entonces, ¿cuál puede ser un punto medio entre ambas situaciones? Se le podría ofrecer al cliente un rango de dos horas para la entrega, con la diferencia de que en este caso la ventana será elegida por la empresa que entrega el producto. Para esto, la empresa puede esperar a tener todos los pedidos que deberá entregar mañana y una vez generada la planificación (por ejemplo la noche anterior), informar a cada cliente su horario de despacho respectivo. Puede que coincidentemente el pedido del ejemplo también quede entre las 09.00 AM y las 11.00 AM, pero también podría quedar en cualquier otro bloque de dos horas a lo largo del día. Incluso se podrían ofrecer ventanas de atención más acotadas.

¿Qué beneficios puede traer esto desde el punto de vista operacional?

Pensemos en un pequeño experimento para tratar de responder esta pregunta. Consideremos 12 entregas que deben entregarse entre las 09:00 AM y las 18.00 PM en una zona urbana. 

Al generar una planificación de rutas con el motor optimizador de Routing sin restricción de ventanas horarias (Escenario A) se obtiene el siguiente resultado:

 

Un único vehículo es capaz de entregar todos los pedidos durante el día, y si separamos el día en tres bloques horarios de 3 horas, en cada bloque se atienden 4 clientes. A cada cliente se le podría informar oportunamente su bloque horario de atención.

Bloque

Horarios del bloqueN° Clientes
19:00 AM – 12:00 AM4
212:00 AM – 15:00 PM4
315:00 PM – 18:00 PM

4

Pensemos ahora el caso opuesto, en que el cliente elige el bloque horario que prefiere al momento de realizar la compra (Escenario B), con la salvedad de que ningún bloque puede tener más de cuatro clientes, para evitar una sobrecarga de clientes en algún bloque particular. 

Realizando 50 simulaciones de asignaciones aleatorias de clientes a bloques horarios (respetando siempre el máximo de 4 clientes por bloque), se obtiene que en promedio el número de rutas y la distancia recorrida se duplican por la presencia de ventanas horarias elegidas por el cliente.

Escenarios simuladosNúmero de rutasDistancia (km)
A. Sin restricción de ventanas horarias1,00143
B. Ventanas elegidas por el cliente2,14299
Comparación (razón entre B/A)x2,14x2,09

En los resultados en tabla queda en evidencia que realizar entregas con ventanas horarias controladas desde la planificación es lo ideal desde el punto de vista de eficiencia logística ya que el impacto de dejarlo totalmente en manos del cliente del despacho puede llegar a ser muy costoso de operar. 

Esto ocurre principalmente debido a que los clientes al seleccionar o definir sus ventanas de atención no tienen (ni deberían tener) visibilidad del resto de las entregas a realizar, lo que se traducen en pérdidas de oportunidades de servir a clientes cercanos en caso de que sus ventanas de atención sean lejanas. Ahora bien, se debe tener en cuenta que en este experimento los clientes tenían grandes distancias este si, por lo que probablemente en áreas de influencia más acotadas, el efecto puede ser menor. 

También es interesante ver a nivel espacial como se comportan algunos casos particulares de las 50 simulaciones realizadas. Incluso a simple vista, se observa que el escenario B es mucho más ineficiente, con tal de cumplir con el bloque horario solicitado por el cliente. 

Ventanas actualizadas: elemento fundamental en la eficiencia operacional

Entonces, tomando en consideración que las ventanas horarias pueden tener un costo significativo en la operación. ¿Qué puedo hacer para mantener un excelente nivel de servicio, y al mismo tiempo bajar los costos de última milla?

Es clave verificar que las ventanas horarias de los clientes se mantengan actualizadas en el tiempo y que a la vez sean una restricción efectiva y no tan solo, como suele pasar, una condición de cierre comercial. Tener un mayor control de este aspecto de la operación permite distinguir las ventanas que efectivamente son reales de las que en la práctica no se ven como activas en la operación. Además, al tener actualizada esta información, los pedidos se entregan en un horario fijo y conocido por el cliente, evitando así un esfuerzo posterior y evitable de entregas fallidas y devoluciones que destinan recursos de tiempo y flota en repetir los despachos.

Queremos ayudarte

En Routing contamos con herramientas de paneles que reúnen datos de los horarios reales de los despachos sobre las entregas de nuestros clientes, gestionando y revisando el cumplimiento de las ventanas horarias con el fin de realizar un proceso de mejora continua en la optimización de las rutas permitiendo además realizar la gestión para corregirlas a tiempo.

Si piensas que es momento de añadir a tus operaciones un servicio de apoyo en el manejo de gestión y control de ventanas horarias con tus clientes, te invitamos a conversar con nosotros. 

¡Evaluemos las posibles soluciones que nuestro servicio de optimización logística tiene para ti!

La distancia no lo es todo en la ruta: La importancia de los tiempos de parada en la logística de última milla

La distancia no lo es todo en la ruta: La importancia de los tiempos de parada en la logística de última milla

Para optimizar una operación última milla, obtener rutas eficientes que minimicen la distancia recorrida, es fundamental. Esto conlleva habitualmente una disminución de los costos variables como el consumo de combustible, desgaste de neumáticos y costos asociados a mantenciones. 

Sin embargo, se pueden lograr eficiencias incluso mayores si es posible disminuir la cantidad de vehículos requerida para realizar las entregas. Ahora bien, para esto, no es únicamente relevante la minimización de distancias recorridas, también es relevante optimizar el tiempo total de ciclo de los vehículos. Acá incide por un lado, el tiempo de viaje entre puntos de despacho, y por otro, los tiempos de parada en cada uno de los puntos de entrega. 

Aunque estos tiempos de parada pudieran parecer menos relevantes a primera vista porque el vehículo está detenido, la realidad muestra que pueden ser críticos para lograr una eficiencia global en la logística de última milla.

Para comenzar ¿Qué entendemos por tiempos de parada?

Son los tiempos durante la ejecución de una ruta que se destinan en la entrega de los productos a los clientes. Generalmente el foco habitual de los planificadores está en optimizar los traslados entre clientes de la rutas de despacho, sin embargo en Routing hemos evidenciado que los tiempos de parada pueden llegar a ser igual o incluso más significativos que los tiempos de viaje, tomando habitualmente entre 1/3 a 2/3 del tiempo total de la ruta. Es por esto que se vuelve necesario comenzar a:

  1. medirlos, 
  2. identificar los principales factores que caracterizan su extensión, 
  3. proyectarlos de la mejor forma posible para planificaciones futuras, 
  4. implementar medidas para tratar de reducirlos
  5. y gestionar aquellos casos que tengan desviaciones significativas respecto a lo planificado.

¿Cómo puedo medirlos?

A partir de la utilización inteligente de trackpoints y eventos de celulares de conductores y GPS de camiones, es posible recolectar esta información en tiempo real. Concretamente, es posible hacer esto con la plataforma Routing, aprovechando su aplicación mobile para conductores.

¿Qué factores habitualmente influyen en los tiempos de parada?

Tipo y cantidad de carga: 

El tamaño y tipo de carga puede ser un factor determinante en el tiempo de parada debido al esfuerzo requerido en maniobras y el uso de herramientas adicionales para realizar las entregas al cliente. Bajo esta misma lógica, la cantidad de paquetes a descargar habitualmente tiene una relación directa con el tiempo de demora de la descarga.

Tipo de cliente:

Invitamos también a considerar que el tiempo de parada puede variar dependiendo del cliente final. Por ejemplo, despachos destinados a grandes empresas del retail pueden suponer altos tiempos de espera debido a la gran cantidad de proveedores que en cierto periodo del día pueden llegar a generar una fila de atención que alarga los tiempos de parada.

Entorno geográfico:

Se debe tener en cuenta que ciertos destinos pueden dificultar la rapidez de las entregas en el punto de despacho. Por ejemplo, suele ocurrir que al hacer entregas en el centro de una ciudad se tiene menos espacio para maniobrar y manipular la carga, sumado al hecho que incluso resulta dificultoso encontrar estacionamiento, sobre todo si se toman en cuenta variables como el tráfico.

Trámites administrativos:

Existen diferentes  protocolos que pueden influir directamente con los tiempos de parada, como por ejemplo la firma de guías de despacho, facturas, pagos o revisiones de la mercadería que se está entregando. Considerar y estimar estos tiempos puede ser fundamental para calcular de mejor manera los tiempos de parada reales de tu operación.

¿Por qué es relevante proyectarlos de manera certera?

Al tener en cuenta las variables anteriormente descritas se puede planificar y optimizar el tiempo total en ruta (tiempo de ciclo), tratando de minimizar la cantidad total de vehículos requerida. Si bien siempre existirán contingencias, una mayor precisión en la estimación de tiempos de parada, permitirá una mayor eficiencia, y una mayor probabilidad de entregar exitosamente todos pedidos planificados. Como las variables a considerar son múltiples y se modifican a lo largo del tiempo, Routing ha desarrollado un Sistema de Predicción de Tiempos de Parada (STP), para abordar este desafío. Si tienes consultas al respecto, para ver si aplica a tu operación, contáctanos acá.

¿Qué puedo hacer para tratar de reducirlos?

Existen casos en que una buena comunicación con el cliente final podría contribuir a disminuir los tiempos de entrega, por una reducción de los tiempos de espera al llegar donde el cliente. Por ejemplo, Routing cuenta con cinco canales distintos de información al cliente final, siendo cada una atractiva para distintos modelos de negocio.

¿Qué gestiones adicionales puedo hacer?

Una vez que ya tengas completa trazabilidad de los tiempos de parada históricos, buenas estimaciones de tiempos de parada para planificaciones futuras, y alertas de desviaciones significativas en tiempo real, es posible gestionar oportunamente tiempos de parada excesivos, buscando disminuirlos para tener menores tiempos de ciclo. Algunos ejemplos de esto son la coordinación de una prioridad de atención frente a otros proveedores; la instalación de equipamiento que permita una descarga más ágil o el preproceso de documentos administrativos que aceleren las validaciones de los conductores en terreno.

¿Cómo podemos ayudarte?

Si crees que no tienes resuelto alguno de estos 5 tópicos claves asociados a los tiempos de parada, te invitamos a conversar con nosotros para explorar posibles soluciones que permitan llevar tu operación logística al siguiente nivel.

 

Segundas vueltas en la operación: Cómo impactan en la eficiencia logística

Segundas vueltas en la operación: Cómo impactan en la eficiencia logística.

¿En qué consisten las segundas vueltas? ¿Cuáles son las restricciones más comunes a las que se ven enfrentados los planificaciones de rutas de despacho? Te invitamos a leer la siguiente nota en donde haremos una reflexión acerca de las segundas vueltas y su impacto silencioso en la última línea de tu negocio.

Cuando hablamos de despachos de última milla de carga, hemos visto –en varias oportunidades– que las empresas realizan vueltas múltiples, y esto puede comprometer la eficiencia del servicio y el total costo de operación.

Pero ¿Qué son las segundas vueltas y por qué generan ineficiencias?

Las segundas vueltas son una práctica habitual que tienen muchas empresas principalmente para aprovechar al máximo los tiempos en que se tienen disponibles los vehículos y conductores e incluso de reducir flota.

El término de segundas vueltas (y terceras, cuartas, etc) se utiliza cuando se les asigna más de una ruta de despacho a los vehículos en un día o jornada de trabajo. Siendo cada vuelta compuesta por las rutas que atienden que demandan el despacho de los productos.

Hasta aquí todo bien. El problema ocurre cuando se desaprovechan oportunidades de hacer los despachos con rutas más largas, las que presentan ahorros directos en la cantidad de kilómetros totales y utilizan mejor el tiempo de la jornada laboral.

En la imagen, se puede ver un ejemplo donde a la izquierda se tienen dos rutas asignadas a un vehículo mediano que en suma requiere de 45 kilómetros para realizar las entregas. Por otra parte, para estos mismos clientes, usando un vehículo más grande se logra hacerlo en 30 kilómetros, lo que es un ahorro del 50%.

Adicionalmente, se tiene que hay un ahorro en tiempo ya que el vehículo grande solo debe ser cargado una vez, mientras que el mediano debe retornar a ser cargado en cada vuelta. Sumado a esto, y a que muchas empresas pagan a sus transportistas por la cantidad de vueltas o kilómetros recorridos, es que reducir la cantidad de vueltas va directamente alineado con la reducción de costos.

Restricciones: ¿Por qué no es tan fácil obtener operaciones sin segundas vueltas?

En algunos casos estas segundas vueltas se deben a una falta de planificación del sistema logístico o simplemente por la costumbre de que “siempre lo hemos realizado así”. Ejemplos de estos hay varios, pero una de las más comunes es la regla de la “cantidad máxima de clientes por ruta”, las cuales comúnmente se originan en operaciones que no cuentan con sistemas de optimización de rutas y deben hacer la planificación manualmente mediante planillas.

Este tipo de reglas por lo general genera una serie de ineficiencias ya que limita artificialmente el número de puntos que puede tener una ruta, aumentando fuertemente el número de segundas vueltas necesarias y el costo total. Por lo mismo, siempre recomendamos derribar estos mitos mediante pilotos o simulaciones de una operación sin esta restricción que muestran que es posible operar de una forma más eficiente.

Sin embargo, cuando nos planteamos hacer más eficiente nuestro sistema operacional, hay que considerar que también existen diferentes restricciones que hacen que las empresas utilicen estas segundas vueltas de forma justificada. Aquí te explicamos dos de las más comunes:

  • Tamaño de flota de vehículos: Esta restricción ocurre cuando contamos con una flota de capacidad limitada que no nos permite trasladar la carga en una sola vuelta que ocupe toda la jornada de trabajo, lo que hace necesario recurrir a dar más vueltas por vehículo.

Para esto, siempre es útil recordar que una ruta se puede “llenar” tanto por carga (kilos o volumen), como por tiempo. Esto implica que vehículos pequeños o jornadas laborales reducidas limitan la cantidad de clientes y tiempo en el que se pueden despachar, generando rutas más cortas y por ende un mayor número de segundas vueltas.

  • Ventanas de tiempo en clientes: La restricción de ventanas de tiempo es la exige que ciertos clientes sean visitados solo en horarios específicos (ej. entre 10:00 – 12:00 AM). Con esto, se pueden dar casos en los que, al momento de planificar rutas, sea más difícil juntar clientes cercanos dado que por ejemplo unos tienen ventanas horarias en la mañana y otros en la tarde, lo que fuerza a realizar más vueltas para atenderlos.

En la flexibilidad está la eficiencia

Si la restricción es que el tamaño de tu flota no te permite disminuir tu cantidad de vueltas, es recomendable evaluar si la flota es la adecuada para la operación logística, ya que un mix óptimo de vehículos se podría traducir en una reducción importante en la cantidad total de rutas necesarias.

Por otro lado, en cuanto a las ventanas horarias, recomendamos gestionarlas correctamente con los clientes y el equipo comercial, ya que esto permitirá dar más libertad a la optimización logísticas, reduciendo por lo general el número de vueltas totales.

¿Necesitas apoyo para optimizar tu operación?

 Si estás interesado en conocer más sobre este tema, te ofrecemos apoyo experto de la mano de nuestro equipo de consultoría con el proyecto de dimensionamiento de flota junto al servicio de planificación de rutas que optimiza la operación diaria de tu negocio ¡No dudes en contactarnos!